En los años ochenta se imaginaba el futuro con coches voladores, aún no han llegado como nos hicieron creer en Regreso al futuro pero lo que sí ha llegado ya es el automatismo de las viviendas. Los hogares inteligentes no solo pueden ayudarnos a que algunas tareas cotidianas nos resulten menos tediosas sino que nos pueden ayudar a ahorrar.

Durante el año 2017 el negocio de las casas inteligentes movió unos 33 mil millones de dólares que espera que crezca a un ritmo entre el 25% y el 30% hasta 2022.
Pero ir dotando a nuestra vivienda de inteligencia no es tan costoso como podríamos pensar en un principio, desde un termostato inteligente que nos puede ayudar a mantener temperatura de la vivienda estable o a establecer temperaturas diferentes para las distintas habitaciones. Ya es posible llegar a casa y que la puerta se abra desde la distancia pero siendo muy seguro. Y cada vez más personas cuentan con robots aspiradores que se pueden programar para que cuando lleguemos a casa esté todo limpio y robots de cocina en los que lo único que debemos hacer es introducir los ingredientes y él cocinará por nosotros

Las cámaras IP inalámbricas son un sistema de seguridad que debemos plantearnos debido a su bajo coste pues si hay algún movimiento en casa nos llegará una notificación al móvil y podremos avisar a las autoridades competentes evitando así que se produzca un robo.
Las bombillas inteligentes nos permiten no solo encenderlas y apagarlas a distancia sino que algunas de ellas nos permiten cambiar de color para poder tener la luz de la temperatura que necesitemos en casa momento. Puede que usemos el ordenador en el salón y necesitemos una luz fría pero que si en ese mismo lugar vamos a ver una película prefiramos cambiar la iluminación a un tono más cálido y con menor intensidad.

Para controlar todos nuestros dispositivos podemos hacerlo a través del móvil e incluso a través de la voz. Han llegado ya los nuevos altavoces inteligentes como Amazon Echo y Google Home que nos permiten comunicarnos con nuestra vivienda o hacer búsquedas en la web utilizando lenguaje natural. Además, los podemos programar para determinados eventos como que por la mañana nos despierte con una alarma, encienda la luz, active la calefacción en el baño e incluso que reproduzca música para empezar el día con energía.

Es cierto que nos ayudan, nos sorprenden con su funcionalidad pero aún estamos tranquilos porque todavía no son tan inteligentes como para rebelarse contra nosotros.

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